Una persona confirma
Robots y asistentes preparan el trabajo. Lo que tiene efecto hacia afuera lo confirma alguien de tu equipo, y se puede deshacer.
Cómo trabajamos
Partimos por entender tu operación, no por vender una herramienta. Cada etapa deja algo concreto en tus manos.
De 60 a 90 minutos sobre tu operación real: cómo venden, cotizan, cobran y se pasan la información.
Te llevas un mapa de oportunidades por escrito, ordenado por impacto. Es tuyo, nos contrates o no.
Alcance, plazos y precio por escrito, pocos días después del diagnóstico.
Te llevas un plan por etapas, sin letra chica ni sorpresas en el camino.
Algo funcionando en semanas. Cada entrega se prueba con tu equipo y se ajusta antes de seguir.
Te llevas software en uso desde la primera entrega.
Monitoreo, respaldos y mejoras. Si algo falla de madrugada, lo sabemos antes que tus clientes.
Te llevas un sistema que crece con la empresa.
En una oficina de ingeniería, el diagnóstico midió 4,5 rondas de revisión por entregable. Ese número ordenó todo lo que se construyó después.
La puerta de entrada
Una sesión de trabajo sobre tu operación real. No una reunión de venta.
Mattias Ayim, fundador
La sesión del diagnóstico la hago yo: me siento con ustedes, miro cómo trabajan y anoto dónde se está yendo el tiempo. Y el sistema después lo construyo yo también, así que lo que conversemos ahí no se pierde en el camino.
Estándares de ingeniería
Sin importar el tamaño de la empresa ni del proyecto.
Robots y asistentes preparan el trabajo. Lo que tiene efecto hacia afuera lo confirma alguien de tu equipo, y se puede deshacer.
Todo número muestra de dónde sale y qué período cubre. Si falta un dato, el sistema lo dice en vez de suponerlo.
Cada cliente en su propia base de datos, exportable cuando quieras. Si decides irte, el sistema y la información se van contigo.
Cada cambio pasa por pruebas antes de llegar a producción. Nuestra plataforma para estudios corre más de 2.000.
Respaldo diario con restauración probada, certificados al día y alertas si algo falla de madrugada.
Cada persona ve lo que le corresponde, y cada cambio importante queda registrado con autor y fecha.
Preguntas
¿No está tu pregunta? Escríbenos y te respondemos directo.
Sí. En la primera reunión te mostramos sistemas reales con datos de ejemplo, y puedes recorrer ahora mismo la demo de AYIM Estudio o revisar los casos.
Depende de cuántos procesos toca y cuánta información hay que ordenar. Por eso el precio se define después del diagnóstico: por escrito, cerrado antes de partir y sin sorpresas en el camino.
Sí. Mientras más chica la empresa, más pesa cada hora perdida. El sistema se dimensiona a lo que son hoy y crece con ustedes.
Las primeras entregas quedan funcionando en semanas. Un sistema completo crece por etapas, siempre con algo andando entremedio.
No. Tus datos son tuyos y se exportan cuando quieras. La mantención mensual es opcional: cubre respaldos, ajustes y mejoras. Si un día prefieres otro proveedor, el sistema y sus datos se van contigo.
Cada cliente tiene su propia base de datos, con acceso por usuario, permisos por rol, conexión cifrada y respaldo diario. La información se usa solo para tu operación.
El método es el mismo en todos: entender cómo operan, medir dónde se va el tiempo y construir lo que falta. Lo que cambia es qué se construye, y eso lo define el diagnóstico. Hay ejemplos por rubro en Servicios.
El primer paso
Un diagnóstico sin costo de 60 a 90 minutos, con quien diseña y construye tu sistema. Te llevas un mapa de oportunidades por escrito, nos contrates o no.